jueves, octubre 19, 2006

Adrienne Rich




Aunt Jennifer's Tigers


Aunt Jennifer's tigers prance across a screen,
Bright topaz denizens of a world of green.
They do not fear the men beneath the tree;
They pace in sleek chivalric certainty.
Aunt Jennifer's fingers fluttering through her wool
Find even the ivory needle hard to pull.
The massive weight of Uncle's wedding band
Sits heavily upon Aunt Jennifer's hand.
When Aunt is dead, her terrified hands will lie
Still ringed with ordeals she was mastered by.
The tigers in the panel that she made
Will go on prancing, proud and unafraid.

(1951)




Los Tigres de Tía Jennifer


Los tigres de tía Jennifer bailan a través de la pantalla
Brillantes topacio ciudadanos de un mundo verde,
No le temen a los hombres de abajo del árbol;
Marchan caballerescos en la bruñida certidumbre.
Los dedos de la Tía Jennifer vibran a través de su lana
Encontrando también la aguja de marfil tan difícil de retirar
El peso masivo de la banda de casamiento del Tío
Se posa pesadamente sobre la mano de Tía Jennifer.
Cuando Tía este muerta, sus espantadas manos descansaran
Inanimadas con el anillo de las ordalías que dominó.
Los tigres en el panel que ella hizo

Continuaran bailando, orgullosos y sin miedo.



A surviver

The pact that we made was the ordinary pact
of men & women in those days.
I don’t know who we thought we were
that our personalities
could resist the failures of the race
Lucky or unlucky, we didn’t know
the race had failures of that order
and that we were going to share them.
Like everybody else, we thought of ourselves as special.
Your body is as vivid to me
as it ever was: even more.
since my feeling for it is clearer:
I know what it could and could not do...
it is no longer
the body of a god
or anything with power over my life.
Next year it would have been 20 years
and you are wastefully dead
who might have a made the leap
we talked, too late, of making
which I live now
not as a leap
but a succession of brief, amazing movements
each one making possible the next.




Sobreviviente

En aquellos días el pacto que hicimos
fue el ordinario pacto entre hombres y mujeres
Yo no sé si pensamos si nuestras
personalidades podían resistir el fracaso de la carrera.
Con suerte o sin suerte, no sabíamos
que la carrera tenia defectos en este orden
y por eso íbamos a compartirlos .
Como cualquier otro, nos pensábamos especiales
Tu cuerpo es tan vivido para mí
como siempre lo fue: aun más
mi sentimiento por él es claro:
sé qué puede y qué no puede hacer
él no es el cuerpo
de un dios
o algo con poder sobre mi vida.
El próximo año harán 20 años
y vos estas inútilmente muerta
que pudimos haber dado el salto
que hablamos-también tarde-dar
el cual vivo ahora
no como un salto
sino como una sucesión de cortos, maravillosos movimientos
cada uno haciendo posible el siguiente.












1 comentario:

Ayerim dijo...

me encanta....